__wf_reservad_hereta

Absentismo laboral: una indulgencia que pagamos todos

El Correo.- Artículo de opinión por Oscar Sanchez, Socio de NORGESTION

El absentismo laboral se ha convertido en una de esas realidades incómodas que, pese a su impacto, parecen haberse normalizado en el debate público. Más allá de las causas legítimas —enfermedad, conciliación o situaciones personales justificadas— existe una dimensión del fenómeno que resulta difícil de entender: su creciente tolerancia social, incluso cuando genera costes evidentes para el conjunto de la economía.

El problema no es menor. El absentismo reiterado y no justificado afecta directamente a la productividad de las empresas, eleva los costes laborales y termina repercutiendo en precios, competitividad y empleo. En sectores especialmente sensibles, además, sobrecarga a los trabajadores que sí cumplen, deteriorando el clima laboral y generando una sensación de agravio difícil de sostener en el tiempo.

Sin embargo, la respuesta ha sido, en muchos casos, tibia. Se evita abordar el problema con claridad, quizá por temor a la impopularidad o por la dificultad de distinguir entre causas legítimas y abusos. Pero esa inacción tiene consecuencias. Cuando no se corrigen los incentivos ni se refuerzan los mecanismos de control, el sistema envía un mensaje ambiguo: que el coste de ciertas conductas se diluye entre todos.

Resulta llamativo que, en un contexto en el que se exige mayor eficiencia al tejido productivo, el absentismo apenas genere el mismo nivel de exigencia social. No se trata de cuestionar derechos laborales ni de ignorar situaciones personales complejas, sino de reconocer que su uso indebido erosiona la confianza y perjudica especialmente a quienes sí cumplen con sus responsabilidades.

El reto, por tanto, no es solo normativo, sino también cultural. Hace falta una conversación más honesta sobre el equilibrio entre derechos y deberes, así como políticas que incentiven la responsabilidad sin penalizar la vulnerabilidad real.

Por ser moderadamente optimista, quizás naif, en los últimos tiempos creo ver que, en algunos ámbitos, se empieza a reconocer la magnitud que ha alcanzado el problema, si bien otros siguen patrocinando los abusos. Mientras, el monstruo se nos ha hecho demasiado grande. Al tiempo.

Descargar archivo
Descargar archivo 2
Visite nuestra página de Executive Interim Management.
Autor
Autores
Contenido relacionado que podría interesarte
Compartir artículo

Apúntate a nuestro blog de Noticias y Conocimiento

Te has suscrito correctamente.
Algo ha fallado. Por favor, inténtelo de nuevo pasados unos minutos.
Fent clic a”Acceptar totes les cookies“, accepteu l'emmagatzematge de cookies al vostre dispositiu per millorar la navegació del lloc, analitzar l'ús del lloc i ajudar en els nostres esforços de màrqueting. Consulta el nostre Política de privacitat per a més informació.